sábado, 18 de enero de 2014

La tierra sin ley


                                                           Rutas, pájaros, sendas
                                                            rumbos
                                                            pero hay un hilo conductor
                                                            algo endiablado que ya hizo
                                                            un bosquejo de destino

                MIGUEL HEISECKE C., El mercado negro de las palabras



El cielo
se privatiza

armas
contrabando
suciedad citadina
palomas
que
nunca
serán la paz

estudiantes
y su esfuerzo
mental

esfuerzo sin cuerpo
genera
el mundo sin ley

la tierra
violada
por aquellos

los de siempre

los que inundan sus bocas
en licor suizo
en chocolate francés.

Cómo lidiar 
aquí

abatidos

el rayo de sol
la humedad
tapa
ciega.

Son los de siempre los que nos quieren derrotados.

Los hermanos sean unidos
porque
esa
es 
la ley primera.

El pueblo
de la fuerza
la tierra
es generosa

lo será.

Bienaventurados
los que expongan 
sus cuerpos

al sol
a la lucha
a la red de redes
-la maligna
la que captura-

bienaventurados
porque
de ellos 
será
el milagro.

Esta tierra
es
milagrosa

lo sé

huele todavia
a
canciones antiguas
a comida ancestral.

Hijo de la tierra
Hijo de hombre
agarre su cuerpo

quémelo
enfréntese
mìrese en el espejo
que podria ser
la mirada 
de quien tenga ahora a su lado

note
su propio fuego
en el incendio
de esos ojos
ajenos

yo 
los miro
y
lo noto.

Hijos de la tierra
sin ley
no caigan
reconozcánse
no renuncien

llegará
el milagro
la buenaventura
el mágico destino
el fin de la mentira

la destrucción
de ésos
que les inyectaron
el veneno

venenito sutil

de la muerte
de los cadáveres
de las amenazas

y

en
lo profundo
de
ese sol

de
esa humedad

será
la frescura del cuerpo
la que
siempre
sobrevivirá.

Sólo
con 
el cuerpo
trazaremos
el sendero de los Justos

ellos
vendrán

con
sus voces
sus músicas
sus miradas de incendio


refundar

hoy

esta tierra sin ley.

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