como tantas otras noches
con una ventana
que
no es la mia
con un viento
que
no me solpla
con rejas
que
no me encierran
si pudiera
pertenercerme
algo
por una vez
que
las cosas
tuvieran mi nombre
que
la caridad
no se llame
con el nombre
que me pusieron
mis padres
ellos
que dicen
que
la caridad
no existe
y
si supieran
las veces
que dormi
en camas
que
no fueron de nadie
en calles
que
pocos recorrerìan
entre
almohadones
llenos de pulgas
piojos
bichos inmundos
pero
que me reconfortaron
perros
que
aullaban
cada vez que movìa mis pies
mujeres
que
aullaban
cada vez que movia mis pies
las cosas son de quien pudo cosificarlas
la heladera,
amiga,
será tuya,
porque vos,
o tu padre
o
alguien
la comprò
pero
con tu nombre
porque
hay quienes tienen el nombre de las cosas
el nombre
que
se le pone
a las cosas
para
asignarles propiedad
y
aunque te duela
y
te maldiga
tu padre te ha comprado una casa
y
eres
ahora
el nombrado
para habitarla
para
que
esa cosa
sea
tu cosa
hay
quienes
nunca podremos ser
los
nombrados
los
dueños
los
quienes
manejan
los hilos de las cosas
acà
nos ven
derrotados
borrachos
de ira
de dolor
de
indiferencia
entonces
seguir
moribundos
los caminos de los sin nombre
de
los sin titulo
de
los sin
n a d a.
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